Pidieron la renuncia de los directivos de Hospital San José de Pergamino

El Ministerio parece haber descargado gran parte de la responsabilidad en los directores, a los que se les pidió su dimisión. Sin embargo, algunas deficiencias revelan problemas más profundos. Se aguardan definiciones sobre la conducción del nosocomio.
 El reclamo del científico argentino radicado en el exterior respecto de las falencias encontradas por él en el Hospital San José y denunciadas a través de una carta a las autoridades y a los medios de comunicación (ver archivo nota titulada: "Esa inmundicia llamada Centro de Alta Complejidad") , agravado por la queja pública de los profesionales respecto de serias deficiencias estructurales y problemas de inseguridad, terminó por ser el detonante de una situación de crisis que desencadenó el viernes en el pedido de renuncia a la totalidad del cuerpo directivo del nosocomio, es decir del director ejecutivo Juan Cichillitti y los directores asociados: Miguel Castells, Oscar Mac Cormack y Fabián Muglia. 
Con la presencia en Pergamino de Claudio Ortiz, director provincial de Hospitales, se conoció la noticia que fue recibida con sorpresa tanto en el ámbito sanitario como político, por cuanto si bien se esperaba que desde el Ministerio se solicitaran algunos ajustes en el rumbo de la gestión que no conformaba por sus resultados, nada hacía suponer que la determinación fuera tan rotunda. Aunque algunas versiones indican la continuidad de al menos uno de los cuatro directores a los que se les pidió la renuncia, las críticas formuladas por Ortiz -en relación al incumplimiento del decálogo de hospitales planteado por el Ministerio de Salud para el funcionamiento de los centros de salud que están bajo su órbita- recaen sobre el equipo directivo en su conjunto. 
Tanto como sorprendió la medida, llamó la atención la inmediatez con la que comenzaron a surgir nombres sobre los posibles reemplazantes. Varias fuentes consultadas por LA OPINION señalan a los doctores Walter Gatón y Leandro Leit –ambos médicos de la estructura hospitalaria- entre los que se evalúan. De acuerdo con  los dichos de Ortiz  en las próximas horas se conocerá la determinación del ministro Alejandro Collia sobre la aceptación de las renuncias- y de cuáles-  lo que abre un margen de expectativas en torno a la gestión hospitalaria.
Subyace la sensación de que entre la ausencia de controles previos por parte de las autoridades provinciales y la medida extrema tomada por el Ministerio, existía una amplia gama de acciones que se pudieron ejecutar: intervención, auditorías, revisiones. Sin embargo, se optó por aquella que pudiera tener el mayor impacto posible a los ojos de la sociedad. Del mismo modo que una realidad visible a los ojos de cualquiera como lo es el estado del Hospital, impactó en las puertas del Ministerio por una carta de lectores publicada en un medio nacional.
Interrogantes
A la luz de las declaraciones formuladas por Claudio Ortiz a LA OPINION, en las que la responsabilidad de las falencias parecen recaer más en la gestión hospitalaria que en el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, en algunos casos con críticas a la conducción del nosocomio y en otros con apoyos, por estas horas en el ámbito sanitario local se analizan varios interrogantes: ¿la carta de un científico argentino radicado en el exterior tuvo que hacerse pública para que las autoridades ministeriales tomaran conocimiento de las dificultades estructurales del nosocomio?, ¿el Ministerio de Salud realiza visitas periódicas de seguimiento de los puntos planteados en el decálogo de hospitales para asegurar el cumplimiento de las metas?, ¿la falta de insumos y de seguridad es responsabilidad de las autoridades hospitalarias locales?, ¿la ejecución de obras como la construcción de una nueva sala de partos- largamente anunciada y nunca concretada- o la remodelación de la Guardia son resortes de los directores del nosocomio?, ¿la economía provincial tiene algún impacto sobre la realidad que afrontan los hospitales?, ¿los problemas que exhibe el Hospital muestran el deterioro del sistema de salud provincial?, ¿el cambio de autoridades que se avecina implica una modificación del rumbo ? y en ese caso ¿qué impronta tendrá la nueva gestión y con qué apoyos contará para asegurar que Pergamino cuente con el centro de alta complejidad que se merece la región? 
A la espera de las definiciones ministeriales, en el contexto actual quedan planteadas más dudas que certezas.
 Fuente: Diario la Opinión de Pergamino

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